Reafirmando el derecho inherente de todas las personas a respetar, salvaguardar y honrar su patrimonio cultural y civilizacional, el cual constituye un componente integral de la identidad, la historia y la dignidad humana,
Reconociendo que el patrimonio cultural es un derecho humano fundamental, consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, y respaldado por marcos legales internacionales y acuerdos multilaterales,
Reconociendo que cualquier forma de desconsideración, degradación o profanación del patrimonio cultural y la identidad civilizacional constituye un atentado contra la dignidad colectiva de los pueblos y es comparable, en su gravedad, a las violaciones de la dignidad humana individual,
Preocupados por la apropiación ilegal, reproducción, explotación, destrucción o tergiversación del patrimonio cultural—ya sea mediante la posesión no autorizada, la réplica o el beneficio económico—que socava la legítima custodia de las civilizaciones sobre su legado cultural,
Reafirmando que las naciones y comunidades poseen derechos colectivos inalienables para proteger sus sitios culturales, artefactos y patrimonio, los cuales derivan su importancia de los valores históricos, culturales y civilizacionales intrínsecos a sus entornos y sociedades originales,
Observando la insuficiencia de los marcos legales existentes y los mecanismos de propiedad intelectual para salvaguardar plenamente los derechos civilizacionales y el patrimonio cultural,
Reconociendo la necesidad urgente de designar una agencia global dedicada e independiente que defienda y supervise la implementación, promoción y defensa de esta Declaración Universal de los Derechos de la Civilización. El Instituto de Derechos de la Civilización (CRI, por sus siglas en inglés) servirá como la entidad central, no gubernamental y sin fines de lucro encargada de promover los principios de esta declaración. CRI actuará como la plataforma autorizada para fomentar el diálogo global, coordinar iniciativas interculturales y abogar por el reconocimiento y la protección de los derechos civilizacionales a nivel internacional. Como guardián imparcial del patrimonio civilizacional, CRI garantizará que ninguna entidad, institución o gobierno monopolice el discurso sobre los derechos civilizacionales, reforzando así su naturaleza universal e imparcial.
Comprometidos a establecer un marco colectivo para proteger y promover los derechos civilizacionales, garantizando la continuidad, el reconocimiento y la restitución cultural,
Nosotros, los abajo firmantes, declaramos esta Declaración Universal de los Derechos de la Civilización y el Establecimiento del Día Internacional de los Derechos de la Civilización, estableciendo los siguientes principios para salvaguardar, sostener y defender la dignidad del patrimonio cultural y civilizacional:
La eliminación, destrucción o transferencia no autorizada de artefactos culturales, monumentos o estructuras de su entorno civilizacional original, sin importar el tiempo o el lugar, constituye una violación de los derechos civilizacionales y deberá abordarse mediante mecanismos legales internacionales.
El estado actual de conservación del patrimonio cultural en instituciones extranjeras requiere la liberación de marcos legales obsoletos, arraigados en ideologías coloniales que permitieron la extracción y redistribución de artefactos culturales. Este movimiento se alinea con los avances más amplios en derechos humanos, paralelando la abolición global de la esclavitud y el reconocimiento de la dignidad humana fundamental.
Todos los estados y entidades deben reconocer los derechos materiales y morales de las naciones y los pueblos sobre su patrimonio cultural, y ninguna entidad podrá explotar dicho patrimonio—including artefactos, monumentos, nombres, símbolos o reproducciones—sin la autorización explícita de sus legítimos custodios.
Los custodios del patrimonio cultural deben mantener los más altos estándares de preservación y compromiso ético, garantizando que los artefactos culturales permanezcan resguardados en sus entornos originales siempre que sea posible.
El estudio y avance de la Civilizología, el campo interdisciplinario dedicado al análisis de la resiliencia, desarrollo y protección de las civilizaciones, debe ser reconocido e institucionalizado en el ámbito académico y en las políticas internacionales como un medio para fortalecer la continuidad civilizacional.
Los derechos civilizacionales deben ser reconocidos universalmente como equivalentes a otros derechos fundamentales, tales como los derechos humanos, los derechos de los animales y los derechos de propiedad intelectual. Se deberán tomar medidas para designar el 10 de junio como el Día Internacional de los Derechos de la Civilización, con reconocimiento oficial de las Naciones Unidas.
Los derechos civilizacionales deben permanecer independientes de influencias políticas, raciales, étnicas, religiosas o ideológicas. Ninguna entidad que defienda los derechos civilizacionales podrá participar en campañas políticas ni adoptar posturas discriminatorias.
Los esfuerzos nacionales e internacionales deben coordinarse para aumentar la concienciación sobre los derechos civilizacionales, reforzar la cooperación global y fomentar políticas que promuevan la preservación sostenible del patrimonio cultural.
Se deberá establecer un marco internacional para facilitar la devolución y restitución de artefactos culturales y patrimoniales que se encuentren fuera de sus naciones originales. Los estados e instituciones en posesión de dicho patrimonio deberán entablar negociaciones de buena fe para su repatriación conforme a los estándares internacionales.
La protección del patrimonio civilizacional debe ser reconocida como una responsabilidad intergeneracional, asegurando que los bienes culturales sean preservados y transmitidos de sus custodios pasados a las generaciones futuras.
Las iniciativas multilaterales y colaboraciones internacionales deben ser fomentadas para evaluar las necesidades de los sitios patrimoniales, implementar proyectos de conservación e integrar los objetivos de desarrollo sostenible en los esfuerzos de preservación cultural.
Se deberá establecer una Coalición Global de Derechos Civilizacionales para mejorar la cooperación, la defensa legal y la promoción de los derechos civilizacionales, involucrando a estados, instituciones y organizaciones de la sociedad civil.
Al suscribir esta declaración, nos comprometemos al reconocimiento, preservación y protección del patrimonio cultural como un pilar fundamental de la civilización humana, garantizando su continuidad y su lugar legítimo en la comunidad global.
Civilization Rights Institute
2807 N Parham Rd, Ste 320 #2566, Henrico, VA 23294, USA